Al día siguiente del sorteo de puestos, nos dirigimos al escenario que nos esperaba en esta sesión de dos noches y tres días. Cuando llegamos al lugar no era lo que teníamos en mente, era un puesto complicado, en orilla teníamos un árbol que nos había arrastrado la corriente, haciéndonos complicado el ensamblamiento del pez y no teníamos ningún punto caliente. Teniendo todo esto en nuestra contra comenzamos a montar y a observar donde podía haber puntos de actividad, viendo algún movimiento lejano.
Comienza el concurso y empezamos a cebar minuciosamente, ya que se tenia que cebar desde orilla sin permitirse entrar neumáticas ni nada por el estilo. Decidimos echar sobre 3 kilos de grano para nuestros dos equipos y 2 kilos de boilies de nuestra querida marca Senzor planet, esta vez testeando los boilies de porumb que siendo dulces y de maíz nos encajaba perfectamente en nuestro cebado previo.
Ya preparando la postura para poder lanzar la caña de nuevo, arranca otra gran picada al equipo de mi novia, esta vez al boilie de Senzor que tan buenos resultados nos había dado en sesiones anteriores, el 1016. Sin poder hacerse con la captura y metiéndose en una de las cangrejeras que teníamos a 150 metros del puesto, la arrastramos con la caña hasta la orilla pero la carpa quedo en total libertad.
Después de esta picada pasamos todo el fin de semana sin ningún sobresalto aunque dejándonos un buen sabor de boca.